Declaración
El grabador y pintor Bruno Reyes cuenta con una historia familiar dedicada al arte, es hijo de uno de los grabadores más importantes en los últimos cincuenta años. Reyes desde muy temprana edad tuvo contacto con las diferentes técnicas de grabado así como con el tratamiento del metal y el papel. Se nota la precisión en cada trazo de su obra. Ha realizado talleres de pintura con grandes maestros como Luis Nishizawa y Benjamín Domínguez lo que se nota en la variedad de su obra. Sus mayores obsesiones son los colores y la figura femenina. En su obra predominan los trazos libres e improvisados así como la observación de pequeños detalles que completan la totalidad en su proceso de maduración como artista. Reyes ha logrado la abstracción de la mirada propia y ajena. Se puede apreciar en su obra toques surrealistas. Es caprichoso al contemplar su trabajo, intenta que sea un placer al gusto. En cada obra de arte entrega el corazón y nos lleva a encontrar en cada trazo la descripción de la naturaleza de las cosas, de lo particular a lo general contextualizando en un todo, un universo, un espacio.